¿Podría describir el concepto de ecosistema digital? ¿Cómo se aplica a la conservación de la naturaleza?

Estamos experimentando una revolución digital continua que impulsa la economía digital. Al centrarse en la conservación de la naturaleza, el ecosistema digital intenta alcanzar tres objetivos principales. Muchos actores públicos y privados están generando datos y tecnología fragmentados. En primer lugar, el ecosistema digital es un intento de unir estas actividades para evitar la fragmentación y asegurarse de que los datos recopilados y la tecnología desarrollada sean útiles para cuestiones como la conservación. Una vez estos datos consolidados, el segundo objetivo es determinar cómo usarlos para entender lo que está sucediendo en la naturaleza, con el fin de impulsar cambios estructurales masivos en la economía. Por ejemplo, utilizar los datos para informar a los mercados, impulsar políticas, cambiar el comportamiento de los consumidores, etc. con el fin de lograr la sostenibilidad. El objetivo final es trabajar con actores públicos y privados y determinar qué salvaguardias deben establecerse en torno a estas asociaciones. ¿Qué modelos de negocio necesitamos desarrollar y cómo financiamos todo esto? Por lo tanto, el ecosistema digital está analizando esas tres dimensiones: reunir todos los datos necesarios para la transformación, utilizar los datos de manera efectiva para avanzar en la conservación y la transformación a nivel del sistema, y establecer salvaguardas y modelos de negocio.

 

¿Cuáles son algunos de los principales desafíos de trabajar con el ecosistema digital en el sector de la conservación?

Creo que el primer desafío es que la comunidad de la conservación aún no ha desarrollado una visión y una estrategia digitales comunes. Veo a muchos grupos de conservación desarrollando sus propios conjuntos de datos, plataformas o aplicaciones, sin tener en cuenta el panorama general. En realidad, no estamos pensando en la interoperabilidad, ni nos aseguramos de que los datos puedan circular entre nuestros diferentes ecosistemas digitales, y yo diría que esto crea duplicación, fragmentación y competencia. La comunidad de la conservación necesita consolidar su visión digital, y necesitamos ser más eficientes a la hora de gastar nuestros recursos en lugar de duplicar actividades. La infraestructura de datos es un gran ejemplo, y sería útil que todas las entidades ambientales y de conservación pudieran acordar una estructura de datos interna (back-end) común y un conjunto de estándares de datos para que todas nuestras plataformas pudieran hablar entre sí y que los datos pudieran circular de una plataforma a otra.

Una vez tengamos esa visión consolidada, podríamos utilizarla para impulsar un cambio de comportamiento en la economía. Creo que la mayor oportunidad que tenemos que aprovechar es el uso de nuestros teléfonos móviles para influir en los consumidores para que tomen mejores decisiones sobre los productos y servicios que consumen, mediante una mejor comprensión de los impactos ambientales, la huella de estos productos y sus impactos sobre la biodiversidad. Si la tecnología repercuta en las decisiones individuales, ¿cómo podemos incorporar datos de biodiversidad en esa combinación para que unos algoritmos ayuden a los consumidores a tener en cuenta esta información sobre la biodiversidad? Ya existen muchas aplicaciones que ayudan a los consumidores a tomar mejores decisiones sobre los productos, pero creo que la comunidad de la conservación aún no está haciendo esta conexión. Por ejemplo, si le preguntamos a Amazon por qué no tiene evaluaciones de sostenibilidad en su sitio web, es porque no sabe qué datos utilizar. Tenemos que proporcionarle los datos y el método de cálculo que le permitirá determinar la huella de biodiversidad.

 

¿Qué papel cree que juegan los conocimientos, la innovación y la tecnología en apoyar al desarrollo y la implementación de los ODS? ¿Cuán importante es el uso de la tecnología para el desarrollo sostenible?

Diría que muchas empresas ya están utilizando los ODS como marco organizativo y motivación central para su trabajo. Creo que la tecnología es fundamental para los ODS, pero no es lo único que los impulsará hacia adelante. Se necesitarán soluciones de alta y baja tecnología, y ya existe toda una serie de soluciones de baja tecnología, como las soluciones basadas en la naturaleza, que no requieren tecnología dura. A su vez, estos métodos pueden ser facilitados, ampliados e identificados mejor gracias a la tecnología. Si nos fijamos en algunos de los números que muestran cómo las tecnologías de la información y la comunicación pueden promover los ODS, estamos hablado de unos 20-30 por ciento en términos de progreso hacia los objetivos, lo que es muy significativo.

 

“Conocimientos, innovación y tecnología” será uno de los temas principales del Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN este año. Si pudiera escoger un tema para ser abordado en el Congreso, ¿cuál sería?

Me gustaría que el Congreso abordara cómo establecer salvaguardias en torno a las asociaciones público-privadas que están generando bienes públicos digitales sobre datos de biodiversidad. Si queremos trabajar con diferentes actores del sector privado para generar una evaluación mundial de la biodiversidad, tenemos que considerar las salvaguardias en torno a esas asociaciones. Una vez más, ¿cuáles son los modelos de negocio? En este momento, esto es un poco como el Oeste Lejano, con el sector privado entrando en el espacio de la conservación con datos y tecnología, y tomando gran parte del papel tradicional del sector público. Esto no es necesariamente una mala tendencia, y podría ser potencialmente positivo, porque ellos tienen los recursos, la tecnología y la escala para hacerlo. Sin embargo, tenemos que responder a esas preguntas clave en términos de modelos de negocio y salvaguardias, y determinar quién posee los datos y cómo se gobernarán en el interés público.

También me gustaría ver cómo podríamos entablar una discusión entre las organizaciones de conservación para llegar a un acuerdo sobre los conjuntos de datos básicos de conservación que deben generarse en todo el mundo, y la infraestructura de datos básicos que podríamos utilizar conjuntamente y colaborar a construir para no duplicar, sino coinvertir y compartir costos comunes. Esto también requerirá un debate en torno a la financiación de estos costos básicos. Sería genial si la comunidad de la conservación pudiera respaldar plataformas digitales públicas, como el Laboratorio de Biodiversidad de la ONU, para que podamos construir una ventanilla única fiable para datos de biodiversidad de alto valor. Esto podría ir de la mano con la construcción de un marco API para la Tierra, para permitir que estos datos lleguen lo más fácilmente posible a los responsables de la toma de decisiones en los sectores público y privado.

 

¿Qué iniciativas de transformación digital lidera actualmente el propio PNUMA?

Estamos en la fase inicial de nuestro viaje de transformación digital como organización. La Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente sólo dio al PNUMA un mandato para trabajar en la transformación digital el 17 de febrero de 2021. Dentro del nuevo programa, nuestro objetivo es codificar datos, métricas y objetivos de sostenibilidad ambiental en las plataformas, algoritmos y aplicaciones de la economía digital para que éstos sean simples, transparentes y automatizados.

Nuestra primera prioridad es establecer una Estrategia Mundial para Datos Ambientales y construir una plataforma de datos de última generación llamada World Environment Situation Room (Sala de Mando sobre el Medio Ambiente Mundial).

El 31 de marzo, también lanzamos la Coalición para la Sostenibilidad Ambiental Digital (CODES, por sus siglas en inglés), como parte de la Hoja de Ruta del Secretario General de la ONU para la Cooperación Digital. El PNUMA, el PNUD, el Consejo Científico Internacional, la Agencia Alemana de Medio Ambiente, el Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura de Kenia, Future Earth y Sustainability in the Digital Age promoverán conjuntamente la CODES.

Los co-padrinos de la CODES liderarán un proceso mundial de múltiples partes interesadas y convocarán una serie de eventos para anclar firmemente las necesidades de sostenibilidad ambiental dentro de la Hoja de Ruta para la Cooperación Digital y catalizar un planeta digital sostenible. La CODES elaborará un informe bandera sobre el nexo entre transformación digital y sostenibilidad ambiental, y trabajará para desarrollar un plan de aceleración para construir un planeta digital sostenible.


Sobre el autor


David E. Jensen

 

David Jensen es coordinador del Grupo de Trabajo sobre Transformación Digital del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En esta capacidad, es responsable de desarrollar la nueva estrategia de transformación digital y de ayudar a sus colegas a adoptar nuevas tecnologías, mentalidades y procesos de trabajo digitales. El objetivo de la nueva estrategia es integrar directamente métricas, valores y objetivos de sostenibilidad ambiental en las plataformas, algoritmos y aplicaciones de la economía digital, con el fin de cambiar los incentivos y los comportamientos. El PNUMA aprovechará los datos y las tecnologías digitales para acelerar la acción y ampliar la capacidad humana para lograr nuestros objetivos en materia clima, naturaleza y contaminación.

David también es representante del PNUMA en la Coalición para la Sostenibilidad Ambiental Digital (CODES), como parte de la Hoja de Ruta del Secretario General de la ONU para la Cooperación Digital. David ha asesorado al Foro Científico-Político-Empresarial de la ONU sobre la digitalización de la sostenibilidad desde 2018 y fue coautor de un documento de discusión emblemático titulado The Case for a Digital Ecosystem for the Environment (Argumentos para un Ecosistema Digital para el Medio Ambiente). También coescribió una serie de artículos en Medium sobre un Ecosistema Digital para el Planeta (1, 2, 3), así como un artículo sobre Bienes Públicos Digitales Ambientales. Dentro del espacio digital, David ha cofundado numerosas plataformas, incluyendo CODES, MapX, Earthschool, el Laboratorio de Biodiversidad de la ONU y la Plataforma para la Consolidación de la Paz Ambiental.

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