A partir de la experiencia obtenida por otros países en las Listas Rojas Nacionales, el comité nicaragüense de la UICN que participó en el Congreso Mundial de la Naturaleza en el año 2012 en la isla de Jeju, República de Corea, se comprometió a realizar un trabajo similar en Nicaragua. De esta manera, en el año 2014 se presenta una primera edición de la lista roja de especies vertebradas en riesgo de extinción en Nicaragua y en el 2018 la segunda.

Aunque cuatro años no pareciera mucho, se estaba recopilando una serie de sugerencias de la primera experiencia, las que además apuntaban que debía de existir un clima de consenso y colaboración.  Así mismo, en Nicaragua se habían realizado una serie de publicaciones, las cuales aportaban a una nueva era de conocimiento que debía aprovecharse para la realización de una Lista Roja que tuviera un mayor soporte.

La segunda lista nace de un modelo de alianza – colaboración, derivado de una convocatoria nacional, en el cual la interacción de las academias, junto a los llamados grupos temáticos, organizaciones sociales y científicas independientes, trabajaron activamente en grupos específicos como son: aves, mamíferos, herpetofauna y peces.

Al convocarse a los grupos temáticos, estos se organizaron de manera interna nombrando un coordinador, y cada grupo trabajó por separado utilizando las metodologías que mejor se adaptaban a la tasa, siempre teniendo en cuenta los criterios de la UICN para la categorización del grado de amenaza de las especies.

Producto de la evaluación, se encontró que 42 especies en las cuatro taxas evaluadas estaban en la categoría en peligro crítico (CR), 64 especies en peligro (EN), y 89 se encuentran en estado vulnerable.

La amenaza más importante para estas especies es el cambio de uso de suelo por la frontera agrícola, principalmente en los bosques latifoliados de las tierras bajas en la vertiente del caribe, ecosistemas que abarcan reservas de biósfera importantes para Nicaragua como lo son Indio Maíz y Bosawas. Este cambio de uso de suelo se da principalmente por la conversión de ecosistemas naturales debido a la extracción de la madera y posteriormente la colonización de las tierras para ganadería extensiva y agricultura.

Otra amenaza importante es el uso no sostenible de las especies de interés cinegético, principalmente aquellas que son para el tráfico de especies como mascotas, y también las que son destinadas para el consumo. En estas últimas sobresalen los mamíferos, especialmente el chancho labiblanco.

Existe consenso entre la comunidad científica de la necesidad de impulsar planes de protección en las áreas naturales. Se ha promovido el acercamiento entre los actores importantes que participaron en la creación de la Lista Roja, como los son: academia-gobierno-organizaciones sociales, pero aún está en proceso de lograrse de manera efectiva, por lo que en este momento estamos en la etapa de educación ambiental y promoción, con el fin principal de visibilizar especies menos carismáticas o conocidas, pero que se encuentran en amenaza grande.

Se debe trabajar por el bien común de las especies, y su protección debe enlazarse con actividades para el resguardo de las fuentes hídricas, la sostenibilidad en la seguridad alimentaria y el manejo de áreas protegidas y bosques de aprovechamiento sostenible con el fin de poder lograr una efectiva protección de las especies.

Es de esta manera que este 2020 regresamos al Congreso Mundial de la Naturaleza, compartiendo nuestra experiencia en estos dos procesos y mostrando a toda la comunidad de la conservación nuestro esfuerzo desarrollado como país, que actualmente continúa impactando a toda la comunidad de estudiantes jóvenes que son el relevo de un sin número de disciplinas laborales en nuestro país y con la población en general.

 

1 Universidad Centroamericana, de la rotonda Rubén Darío, 150 mt al oeste, Apdo 69, Managua.

2 Asociación Club de Jóvenes Ambientalistas, Colonia el Periodista Casa núm. A-23, Managua


Sobre los autores


Marvin tórrez

 

Marvin Alejandro Tórrez Gutiérrez es biólogo con una Maestría en Pedagogía Aplicada a la Reducción de Riesgo de Desastre y Adaptación al Cambio Climático, además posee estudios en ecología de paisaje, análisis numérico y ecoturismo. En la actualidad se desempeña como docente investigador y coordinador de la estación biológica Juan Roberto Zarruk (UCA) en Jinotega, Nicaragua. Sus investigaciones están relacionadas con las poblaciones de aves en agropaisajes fragmentados, bioindicadores, especies en peligro y pérdida y degradación de los hábitats. Ha participado en más de 31 publicaciones en distintos medios desde revistas científicas, hasta libros, las cuales han contribuido al conocimiento de la biodiversidad en Centroamérica y el Caribe. Tiene experiencia docente en las asignaturas de biología, ecología y diseño metodológico. Es colaborador activo de la sociedad civil, entre las que destaca su consejería en los Jóvenes Ambientalistas.


Zacha Gutiérrez

 

Zacha Gutiérrez Montes es Licenciada en Banca y Finanzas, con formación en procesos de elaboración de planes de negocio de emprendimientos juveniles; además se ha desempeñado como facilitadora de procesos de participación, representación técnica en relaciones internacionales, con experiencia en el sector educación en formación a distancia con atención a comunidades rurales del corredor seco de Nicaragua y empoderamiento juvenil.  Ha participado en 3 publicaciones científicas en libros y revistas con contribución al conocimiento en temas de biodiversidad y gestión integral de residuos. Actualmente, es Directora Ejecutiva de la Organización Jóvenes Ambientalistas.

Anfitriones